Ayuntamiento de Barcelona

Según la Carta Municipal de Barcelona, uno de los criterios esenciales de la organización de la ciudad consiste en que las funciones deliberantes de ordenamiento, programación y control tienen que estar claramente diferenciadas de las funciones ejecutivas de gobierno y administración. Por este motivo, pueden diferenciarse en el Ayuntamiento de Barcelona dos niveles de organización: el político y el ejecutivo. El primero está integrado por miembros electos o concejales, que pueden ejercer funciones de carácter decisorio, informativo y consultivo; el segundo está formado por diferentes sectores o ramas de intervención directa y se encarga de la gestión de los programas y la ejecución de las resoluciones aprobadas por la organización política.